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miércoles, 4 de febrero de 2009

Entrenamiento psicológico de deportistas. Segunda parte



He aquí, esquemáticamente, el programa general de la preparación psicológica del deportista tal como se sigue en muchos equipos y federaciones deportivas de élite.

1) Establecer un buen contacto humano y amistoso con los esquiadores. En PNL lo llamamos rapport. Resulta de capital importancia que el psicólogo esté profundamente integrado en el grupo, que viva la misma vida que los deportistas de competición, coma y se entrene con ellos, esforzándose en todo momento por establecer un contacto amistoso de modo que se gane su confianza.

2) El psicólogo debe ser un buen deportista Es este un punto muy importante. Para estar profundamente integrado en el grupo, el psicólogo debe ser capaz de acompañar a los corredores en las pistas durante el entrenamiento, y estar presente en la salida de las carreras.

3) Procurar conseguir que los miembros del equipo se lleven bien. El equipo debe ser coherente, formar un verdadero bloque. La lucha por la victoria es una lucha común, y hay que sentirla no como un éxito individual sino como un triunfo del equipo. Hay que eliminar los celos. En la carrera, cada uno debe hacer el máximo esfuerzo para intentar ganar. En caso de fallo o derrota, el corredor que no ha tenido suerte debe sentir el apoyo moral de los otros miembros de su grupo. La moral hay que conservarla, mantenerla lo más alto posible, y eso a lo largo de toda la temporada. En caso de accidente con hospitalización, el corredor herido debe sentir que les hace falta a los otros, a sus camaradas que van a visitarlo. Y si esto es imposible, se le darán por lo menos noticias de cada etapa. No solamente deben llevarse bien los corredores sino también el equipo con el jefe de equipo, el entrenador y el coach.

4) Estudio psicológico individual. Comienza por una anamnesis tan completa como sea posible, tanto en el plano físico como psicológico. El atleta debe confiar en el psicólogo y contarle sus problemas personales si lo necesita. Desde luego el secreto profesional debe ser absoluto. Algunos tests psicológicos clásicos, sencillos, permiten adaptar métodos de relajación a cada uno de los atletas, e incluso renunciar a toda preparación psicológica de algunos de ellos.

5) Ejercicios de concentración individuales y colectivos. No hay duda que las facultades de concentración mental son un considerable apoyo para la realización de una hazaña deportiva. Existen numerosas posibilidades de mejorar las facultades de concentración. Ejercicios de dificultad creciente, que van de la visualización de un objeto a las asociaciones de palabras, acostumbran poco a poco al deportista a mantener fácilmente su concentración de espíritu y así pensar solamente en una cosa durante cuatro o cinco minutos, tiempo medio de las competiciones actuales.

6) Aprendizaje del entrenamiento autógeno, individual y en grupo. El entrenamiento autógeno de Schultz, individual y en grupo debe ser adaptado a cada caso, según Abrezol, tanto en lo que se refiere a la duración del aprendizaje como a las palabras empleadas. Además hay que utilizarlo para reforzar el Yo del sujeto, aumentar su confianza y suprimir el miedo.

7) Aprendizaje de la relajación dinámica de Caycedo. Es bueno también que los miembros del equipo se sometan igualmente al aprendizaje de los diferentes grados de la relajación dinámica de Caycedo. Abrezol hizo una ligera modificación de esta técnica para adaptarla y poder emplearla con sentido común en el concreto campo del esquí. Y esto para aumentar la energía, la combatividad, la concentración, y suprimir completamente él miedo. Durante los ejercicios del primer grado de la relajación dinámica en el que los miembros del equipo con los ojos cerrados, las piernas separadas, se abandonan a la recuperación, Abrezol no les pedía que se concentraran en un objeto natural sino que se imaginaran mentalmente, que se vieran sobre una pista, efectuando un descenso y procurando corregir sus errores. En cada fase de recuperación la imagen se hace más precisa y más clara, hasta el punto de que en el curso de los últimos ejercicios se hace dominante y subsiste permanentemente en el espíritu. El atleta se ve liberado de su miedo, adquiere una total confianza en sí, mejora su espíritu de combatividad y camaradería; se siente también con una gran energía física, capaz de luchar hasta la meta sin experimentar la menor fatiga.


Después de haber realizado todos los ejercicios el sujeto se tiende en tierra, en el puro suelo, sobre la espalda, y se abandona a la relajación total, tanto física como moral. Generalmente en toda la última fase, antes de salir de su estado, los miembros del equipo practican un entrenamiento autógeno clásico. Abrezol insistía en que si estos ejercicios se hacen bien, de un modo automático, los resultados son extraordinarios y susceptibles. de ayudar considerablemente a los atletas tanto en sus resultados deportivos como en su vida privada.

8) Ejercicios adaptados a cada deporte para mejorar la concentración y el dominio de si. Se introducen como complemento de los anteriores. No hay que cometer el error de querer enseñarlo todo al mismo tiempo. Solamente cuando el entrenamiento autógeno clásico y la relajación dinámica se han asimilado bien, comprendido perfectamente, se pueden abordar ciertos ejercicios de yoga que permiten mejorar la concentración y el dominio del cuerpo. Hay que adaptar los ejercicios a cada deporte.

9) Charlas individuales sobre los problemas personales. Decía Abrezol que hay que mantener un contacto casi constante con todos los miembros del equipo de modo que se les pueda ayudar a resolver los diferentes problemas que plantea la vida y que a su edad suelen ser complejos. El psicólogo responsable del equipo debe en efecto intentar encontrar una solución racional a estos diferentes problemas, ya que toda preocupación es en un deportista un objeto de distracción que amenaza perturbar la concentración indispensable para la competición. Si el corredor se siente respaldado, ayudado, su moral sigue siendo buena y tiene gusto en participar en la prueba. Con frecuencia al final de la temporada se observa un cierto cansancio y lasitud muy comprensible. En estos períodos de fluctuación son de gran ayuda las técnicas de relajación porque ayudan a los miembros del equipo a "resistir" hasta el final, conservando un cierto gusto por la competición.

10) Conferencias de información sobre la psicología. Es conveniente que los sujetos sometidos a entrenamiento psicológico comprendan las razones, los objetivos. Hay que explicarles para qué sirven los tests psicológicos y hacerles también comprender las modificaciones que se producen en su organismo durante los diversos ejercicios de relajación. Lógicamente se trata de conferencias de vulgarización, sencillas, claras, muy esquemáticas, que se acompañan de la proyección de numerosos croquis destinados a facilitar la comprensión. Esta enseñanza se completa con nociones de psicología general y de teorías fundamentales, de modo que se amplíe el campo de los conocimientos y se eleve el nivel intelectual de los miembros del equipo.

11) Conferencias sobre el equilibrio de la vida. Estas conferencias, cuyo tema se sale del cuadro de la formación puramente psicológica, están destinadas a preparar a los jóvenes para llevar una vida equilibrada en el mundo en que vivimos. Se insiste en la necesidad de un equilibrio entre el trabajo, los tiempos libres y el reposo, siendo este último muy importante porque se necesitan por lo menos ocho horas de sueño diarias para asegurar una buena recuperación. Luego de la conferencia se realiza una charla abierta en la que cada uno puede expresarse libremente y dar su opinión. Los problemas sexuales son igualmente abordados en grupo y en privado. Las discusiones que nacen al final de estas conferencias enriquecen siempre y aceleran considerablemente la integración del grupo.

12) Conferencias organizadas sobre los problemas de cultura general. Los temas desarrollados son muy diversos. Puede tratarse de viajes, con proyección de películas, de un cursillo de reanimación o incluso de cursos de idiomas. Tienen esencialmente como finalidad distraer el espíritu con temas interesantes y variados, que no tienen ninguna relación con la preocupación principal del esquí.


Fuente: Carlos Fernández Picabea

lunes, 26 de enero de 2009

Entrenamiento psicológico de deportistas. Primera parte



Actualmente en los concursos internacionales de esquí los resultados se miden en milésimas de segundo, cuando hace, algunos años todavía las hazañas deportivas en este campo se controlaban al décimo o al centésimo de segundo. No hay duda que la preparación psicológica de los esquiadores que realizan esas hazañas es todo lo completa que puede ser y se alcanza el límite superior de la preparación puramente física.
En el terreno de la técnica pura se comprueba cada año la aparición de novedades ya sea en cuanto a la técnica en sí, ya sea en cuanto al material empleado. Los fabricantes de las diferentes marcas de esquíes, botas, farts, procuran obtener los más altos rendimientos técnicos. Durante estos últimos años, el esquiador de competición ha sido, cada vez más, considerado como un robot, una máquina de alta precisión, perfectamente regulada técnica y psíquicamente. Esta máquina ha sido tan preparada, tan probada, que ha alcanzado actualmente el máximum de sus posibilidades. Todo sucede como si ya no se pudieran obtener nuevas marcas, como si se hubiera alcanzado un punto imposible de franquear por la sola preparación física o técnica. El uso de técnicas hipnóticas para el entrenamiento de deportistas lo inició Abrezol en los años sesenta. Consumado esquiador, se dio cuenta rápidamente que era indispensable, si se quería mejorar las marcas, si se perseguía "perforar el techo", tomar en consideración de un modo científico la preparación psicológica de los corredores, desde luego sin por esto modificar en nada la preparación física y técnica. Abrezol comprobó que esta preparación era verdaderamente un arma nueva, no sólo en el campo del esquí, sino también en todos los otros deportes e incluso en el de la aviación de acrobacia, en la que él descollaba también como avezado piloto. Muchos países habían comprendido ya la necesidad de esta preparación psicológica, que formaba parte del entrenamiento del equipo en Francia, Austria, Italia y EE.UU. El gran mérito de Abrezol consistió en comprender que la preparación psicológica de un equipo de competición requiere del psicólogo responsable un programa completo, mucha paciencia y buena voluntad: que hace falta también incluso en esta preparación el empleo de las técnicas sofrónicas.



¿Qué se puede esperar de la preparación psicológica de los esquiadores y de la utilización de las técnicas psicológicas? En todas las competiciones deportivas existen elementos de perturbación psíquica que perjudican considerablemente las hazañas realizadas. Podemos clasificar estos elementos por orden de importancia;
son:
1) El miedo o pánico antes y durante la prueba;
2) La falta de concentración;
3) Una disminución del potencial físico del sujeto, debido a perturbaciones psicológicas diversas; 4) Falta de confianza en sí mismo;
5) Falta de espíritu deportivo y camaradería;
6) Carencia de combatividad;
7) Fatiga física o moral;
8) Complejo de inferioridad con respecto a los campeones;
9) La lasitud de la competición (que se observa sobre todo al final de la temporada);
10) Un descenso de la moral después de una derrota.
La preparación Psicológica se fija como objetivo limitar lo más posible la frecuencia de estos diferentes componentes en el deportista. Cuanto más se los reduzca mejores serán las marcas obtenidas. Después de haber hecho numerosos ensayos con deportistas no profesionales, del tenis y esquí, y haber comprobado una mejoría muy sensible de sus resultados físicos y técnicos, Abrezol preparó en 1967 cuatro corredores del equipo nacional suizo para los Juegos Olímpicos de Grenoble. Tres de ellos obtuvieron medalla. Esto le animó a continuar por ese camino y ocuparse, durante el invierno 1968-1969, de todo el equipo alpino, masculino y femenino, y de los especialistas en salto del equipo nórdico. Esta preparación fue ocasión para él de algunas dificultades debido a la diferente procedencia de los corredores de dicho equipo (que pertenecen a grupos étnicos diversos). Efectivamente, el equipo estaba formado por romanches, de lengua y cultura francesa; suizos alemanes, cuyo dialecto y cultura son germánicos; y tesineses, con un temperamento parecido al de la gente del Sur de Italia.y que hablan en italiano. No hay duda que en estas condiciones la tarea del sofr6logo responsable de la preparación psicológica del equipo era particularmente difícil. Para Abrezol lo primero que hay que hacer cuando se llega al medio de estos jóvenes de todas clases y de todos los orígenes es integrarse completamente en su grupo e intentar estar en plena confianza con ellos, charlar, bromear, entrenarse juntos. Resulta efectivamente indispensable que el responsable del estado psicológico de un equipo sea él mismo jugador de ese deporte, practicando mucho este deporte gracias a lo cual conocerá perfectamente los problemas que hay en él.
Fuente: Carlos Fernández Picabea

jueves, 12 de junio de 2008

FUERZA MENTAL



El secreto de Nadal: fuerza mental, cuerpo 10 y trabajo sin fin
DOMINGO PÉREZ. PARÍS.
13-6-2006 10:53:14

AP La fuerza física y la voluntad inquebrantable hacen de Nadal un búnker
Sesenta partidos seguidos ganados en tierra batida y no se vislumbra en el horizonte próximo a ningún jugador que pueda hacer sombra a Rafael Nadal en esta superficie. Nadie se acerca ni de lejos a las virtudes que le convierten en invencible. Es una máquina perfecta: una mente diez en un cuerpo diez.


La cabeza
Su concentración marca la diferencia
Emilio Sánchez Vicario, ex jugador, entrenador y capitán de la Copa Davis, lo tiene claro: «Lo que marca diferencias es su concentración. Toda su fuerza se sitúa en su cabeza. Jamás se rinde. Siempre encuentra un motivo para seguir en la batalla. Y encima, todo lo positiviza». Álex Corretja, finalista de Roland Garros en 1998 y 2001, incide en este aspecto: «Cuando yo llevaba diez o doce partidos ganados de forma consecutiva, estaba muerto. No tanto física como mentalmente. Necesitaba parar, desconectar. Rafa, no. Nunca quiere descansar, siempre quiere más. Tiene una ambición sin límites».


La intimidación
Todos sus gestos dejan claro quién manda
Su actitud en la pista siempre es exquisitamente correcta y, sin embargo, todos sus gestos, consciente o inconscientemente, dejan claro que el que manda es él. Cierra el calentamiento con unos «sprints» salvajes de un lado a otro de la cancha. Siempre obliga a su rival a esperarle para empezar el partido. Nunca elige el saque en el sorteo cuando lo normal es asegurarse el servicio. Imprime desde el primer segundo un ritmo endiablado. «Muchos partidos ya los empieza ganando en el primer juego, que suele abrir con un «break». No son pocos los que se rinden ahí. Frente a él los rivales no disputan un partido de tenis, tienen más bien la sensación de ir a la guerra», sentencia Javier Duarte, director técnico de la Federación Española.
El físico


Las mejores piernas del circuito
Lo dijo Mathieu al salir derrotado tras casi cinco horas de partido: «No ha nacido todavía el tenista que pueda ganar a Nadal corriendo en una pista».
Lo subraya Arantxa Sánchez Vicario, una campeona que labró su fama a golpe de garra: «No he visto unas piernas como las de Rafa en la vida. Me recuerda mucho a mí misma esa capacidad de llegar a todas las bolas y devolver hasta las más increíbles. Hay que estar muy en forma, pero también hay que haber nacido con ese don».
Su recuperador, Juanan Martorell, es el que mejor conoce el misterio de esos músculos privilegiados: «Morfológicamente no es un chaval de 20 años recién cumplidos. Es un adulto. Lo que marca las diferencias con el resto de los jugadores es su coeficiente velocidad/reacción». «Además -prosigue-, trabaja en cada entrenamiento siempre al máximo y eso luego se nota en la pista». Y encima, «la calidad de su masa muscular es extraordinaria, lo que explica que no tenga casi lesiones. No hay que olvidar en todo esto la genética, toda su familia está llena de portentos físicos, empezando por su tío Miguel Ángel, ex internacional español de fútbol».

Su juego
La defensa más ofensiva del mundo
Ha reinventado el tenis sobre tierra. No existe, aunque parezca una contradicción, un juego defensivo -su gran fuerza- más ofensivo que el suyo. Nadie ocupa más pista que él. Nadie llega donde él ni a su velocidad. Nadie salva lo que él salva. Y nadie fabrica golpes ganadores con sus «passings» en situaciones tan adversas.
Corretja lo ha analizado con lupa y ha llegado a una interesante conclusión: «En el lado del revés, defiende con un fuerte apoyo de la pierna derecha y no de la izquierda, como lo hacen casi todos los zurdos. Lo consigue porque posee unos cuádriceps de acero y puede aguantar el desgaste. Es decir, que lo defiende como un diestro que pegara un «drive», y así puede volver inmediatamente al centro y gana un tiempo enorme. Y por el lado del «drive», con el tiempo que ha ganado, llega sobrado para conectar no un simple golpe de devolución, sino uno ganador. Nadie hace algo parecido». Además, su coordinación ojo-mano es alucinante. Ve la bola muy pronto, antes que todos. Eso le permite anticiparse. «El mejor ejemplo -insiste Corretja- es el «passing de drive». No es un golpe que se trabaje, es puro instinto. El «lee» el partido como nadie y sabe en cada momento dónde colocar la bola».

El peso de sus bolas
Destroza el revés de sus rivales
La derecha es el arma más terrible de Nadal. Es perfecta para la tierra. Pone en acción bolas pesadísimas, que botan muy alto y que llevan un efecto diabólico. Con ellas anula el revés de casi todos su rivales. Álex la conoce bien: «Si esperas a que bote estás muerto, porque tienes que ir reculando y, si intentas cortar la trayectoria, te la juegas porque sólo se consigue con un gran derroche físico que acaba pasando factura».

La humildad y el trabajo
La escuela de su tío Toni
Para entender el fenómeno Nadal no hay que perder de vista al hombre que ha sido su segundo padre durante los últimos quince años. Ha tenido la suerte de que su entrenador de toda la vida fuera su tío. Así, en contra de lo que le ocurre a la mayoría de los jugadores, ha recibido al mismo tiempo una formación tenística y personal impecable. Su tío Toni ha sido el que ha labrado su carácter y basta escucharle para entender su dimensión humana: «Yo siempre le he dejado muy claro que para jugar al tenis no hay que ser un Einstein y que en la vida hay cosas mucho más importantes y mucha gente con más méritos. Nadie puede sentirse importante por saber pasar una pelota por encima de una red».
Y su filosofía tenística: «Yo nunca he creído en escuelas, teorías o métodos. Yo sólo conozco un método para progresar: trabajo, trabajo y trabajo».